El NO como una opción válida

A veces se piensa que diciendo muchos “no” o muchos “sí” se puede ser muy autoritario o muy permisivo, pero en realidad, no dependen de la cantidad, sino de la necesidad y de la asertividad para usarlos.

Es importante pensar qué es válido para la familia y qué no, definirlo, compartirlo y aplicarlo. Cuando está claro entre todos, el NO es simplemente un recordatorio de lo pactado.

Ahora, hay muchas situaciones que no están planeadas y no está definido el sí o el no. En estas oportunidades, se debe analizar si no afecta ninguno de los acuerdos y se toma una decisión.

Decir NO es necesario y es un modelamiento para que ellos aprendan a decirlo y a usarlo en las situaciones en las que no se sientan cómodos y no estén de acuerdo. Es necesario asegurarse de que en casa todos sepan cuáles son las cosas negociables y cuáles no. De esta forma no es necesario engancharse en una lucha de poder constante.

Aquí algunos ejemplos:

-«Hoy quiero ponerme esto”. Puede que el adulto tuviera en mente otra ropa, pero ¿qué pasa si se pone eso?, si se piensa, puede que no sea determinante.

-Van a ir al centro comercial. Antes se puede definir qué se puede comprar y qué no. Si van en plan de juego o cine, explicar que solo van a eso y dejar claro lo que sí pueden hacer y lo que no.

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