La entrada al jardín: desafío para niños y padres

Al ingresar al Jardín infantil padres y niños se encuentran en una nueva etapa de sus vidas. Estos primeros días están llenos de preguntas, emociones e incertidumbres, las familias abren un espacio para que el Jardín entre en la dinámica de su familia y se convierta en un aliado para la crianza de su hijo

El proceso de adaptación involucra a todos, profesoras, niños y familia. Cada niño es único y diferente del resto. Los niños que ingresan al jardín tienen el derecho a tomarse un tiempo para su adaptación, porque se encuentran en un espacio desconocido con personas y ambientes nuevos, lo que implica en ellos un cambio en su vida cotidiana.

Durante este proceso la construcción del vínculo con la profesora, es fundamental para generar espacios seguros en donde los niños se puedan desarrollar integralmente y sientan confiados. Para que esto se de manera paulatina, es importante que la familia esté tranquila, tenga paciencia y sobre todo sepa que es normal el llanto, las ganas de no ir al jardín, el deseo de quedarse en casa y sentir miedo ante lo desconocido.

Así mismo, es importante que ya sea en la ruta o el jardín, el papá, la mamá o el cuidador que lo acompañe se despida, demostrándole al niño seguridad y tranquilidad. Esconderse nunca es una buena opción, así el niño entrará en pánico y será más demorado el proceso.

El proceso de adaptación y de acogida es algo que hacemos entre todos, el trabajo conjunto es la clave para que cada niño, a su ritmo, logre adaptarse, sentir que hace parte del jardín y que en este lugar puede ser feliz.

En Jardines Origami respetamos los ritmos, temores y proceso de cada niño y su familia, hacemos las cosas basados en investigaciones y los pilares de la Disciplina consciente y Positiva, sabemos que lo más importante es la seguridad y tranquilidad de los niños y la confianza de las familias.

 

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