La educación inicial: el tiempo de los niños

La primera infancia se extiende desde la gestación hasta los seis años del ser humano. Diversas investigaciones demuestran que esta etapa de la vida es vital para el desarrollo emocional, comunicativo, sensorial, físico y cognitivo de todas las personas. Igualmente, durante los primeros años de vida se da el mayor desarrollo del cerebro, ya que más del 85% de las conexiones neuronales se desarrollan en este periodo. Que este desarrollo se dé de manera óptima está asociado con la salud, la atención que se recibe, el entorno en el que se crece y la calidad de las interacciones que se vivencian. Por esta razón, una educación de alta calidad en estos primeros años es determinante para que los niños puedan desarrollar todo su potencial. 

Educación primera infancia
Recurso fotográfico tomado de pixabay

La educación inicial es un derecho impostergable y es importante que suceda en entornos con propuestas educativas respetuosas de los tiempos de la infancia. Como dice Alfredo Hoyuelos, “dar tiempo a los niños sin anticipaciones innecesarias significa saber esperarles allí donde se encuentran en su forma de aprender”.

Hoyuelos, 2008, pág.10.

Los tiempos de la infancia son muchos: el tiempo de ser niño, el tiempo de jugar, el tiempo de explorar y descubrir y el tiempo de sentir. En Jardines Origami buscamos que cada tiempo sea respetado, vivido y permita llegar al máximo de sus posibilidades. Son tiempos que debemos defender y proteger porque hacen que la primera infancia sea un momento de vida para toda la vida. Los niños son el presente y el futuro. No debemos esperar para pensar en lo que serán, porque ya lo son; se construyen desde cada vivencia que tienen y cada interacción que viven desde que nacen. Es por esto que es necesario, pertinente e innegociable que los niños tengan acceso a una educación inicial de la más alta calidad. Que se enfrenten cada día a experiencias pedagógicas que les permitan moverse, hablar, interactuar, reír, solucionar problemas y, sobre todo, conocerse a sí mismos, sin el afán de entregarlos anticipadamente a la educación formal. 

En Colombia contamos con dos leyes que orientan la educación para los niños menores de seis años, dos horizontes que habilitan a las instituciones que acogen a los niños para su formación inicial y organizan lo que debe suceder durante estos primeros años de vida escolar. Ninguna establece una edad determinada para iniciar una educación formal. Nuestra propuesta pedagógica, avalada por las entidades competentes, está pensada y diseñada para y por los niños desde los 4 meses hasta los 6 años y asegura una transición a la educación básica de manera exitosa y armónica. Ninguna ley obliga a que los niños deban entrar antes de los seis años a una educación formal, pues cada niño tiene su momento, sus características y sobre todo el derecho a elegir en dónde vive su primera infancia.  ¡Es necesario dar tiempo a los niños de ser niños!

¿Por qué muerden los niños y qué podemos hacer?

Para nadie es fácil de afrontar el hecho de que un niño pequeño muerda.  Es un comportamiento molesto que hace sentir muy angustiados a los padres del niño que muerde, muy furiosos a los padres del niño que ha sido afectado y muy tristes, tanto al niño que muerde como al que fue mordido.  Seguir leyendo «¿Por qué muerden los niños y qué podemos hacer?»