Dejar el pañal una conquista de toda la familia

¿Cómo empezar? ¿cuándo va a aprender? ¿cómo ayudar?

El éxito del control de esfínteres no está en comenzar a una edad determinada, ni en la rapidez con que suceda, sino en que el niño esté preparado tanto física como psicológicamente. La mayoría de los niños están listos entre los 2 y los 2 años y medio, pero puede variar de niño a niño. 

El éxito del control de esfínteres no está en comenzar a una edad determinada, ni en la rapidez con que suceda, sino en que el niño esté preparado tanto física como psicológicamente. La mayoría de los niños están listos entre los dos y los dos años y medio, pero puede variar de niño a niño. Después de los dos años, los niños alcanzan un periodo de madurez en el que se inicia el control de esfínteres. Presentan una evolución en el lenguaje que les permite expresar de manera verbal su necesidad de ir al baño, en el aspecto cognitivo tienen la capacidad de entender el proceso que adelanta su organismo, en el sistema motor desarrollan la habilidad de desplazarse con seguridad y rapidez, y logran subirse y bajarse los pantalones; en el aspecto emocional se ven como un ser independiente y autónomo que puede empezar a hacerse cargo de esta nueva responsabilidad.

Antes de comenzar con este proceso, es importante estar seguros de que sea el momento adecuado. A continuación, algunos indicadores de madurez:

  • Se encuentra cerca a cumplir dos años o más.
  • El pañal empieza a permanecer seco por tiempos más prolongados.
  • El pañal está seco después de la siesta.
  • Está interesado en el tema: observa cuando otros van al baño, o quiere usar ropa interior.
  • Le gusta sentarse en el inodoro y eventualmente hace pipí o popó.
  • Empieza a sentir incomodidad cuando el pañal está sucio y lo manifiesta.
  • Avisa o hace un gesto cuando siente ganas de ir al baño o cuando está haciendo pipí o popó en el pañal.

Para tener en cuenta

  • Es importante que los padres tengan tiempo, y que sea un momento en que no esté pasando nada fuera de lo común en casa. No es buena idea comenzar a dejar el pañal cuando nace un hermanito, cuando hay una mudanza o un viaje de por medio.  Un fin de semana largo o un período de vacaciones tranquilas es ideal.
  • Una vez que el proceso se haya iniciado en casa, podremos comenzar en Jardines Origami, para unirnos a las mismas rutinas y apoyar el proceso.
  • El círculo familiar en este proceso se convierte en un gran apoyo. Hay una primera etapa de entrenamiento en que hay que recordar y llevar al niño al baño. Luego, el papel del adulto es solo recordar y vigilar que el niño lleve a cabo todos los pasos al usar el baño, hasta que logre hacerlo de manera autónoma.
  • La ropa es importante, es necesario evitar las correas, las tirantas, o las camisetas interiores con abotonaduras entre las piernas. Trate de utilizar pantalones resortados en la cintura que sean fáciles de subir y bajar.
  • No enfadarse o castigar al niño cuando tenga accidentes. Límpielo serenamente y dígale que la próxima vez use la mica o bacinilla.
  • Es importante no quitar el pañal durante la noche o durante las siestas, hasta que el proceso diurno esté apropiado completamente.
  • Mamá, papá o cuidador no son quienes quitan el pañal del niño. Él lo deja solo, cuando ha alcanzado los niveles de maduración y control de esfínteres apropiados para su edad.

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Creando la rutina para dejar el pañal

  • Consigan una “mica” o bacenilla” o un asiento para adaptar al inodoro que sea del agrado del niño. Al principio no es necesario que le quite la ropa, simplemente la idea es que se acostumbre a esta.
  • Invítenlo a sentarse a ratos, sin pañal y sin presionarlo para que “vaya al baño”. Si no sucede nada, vuelvan a intentarlo en otro momento.
  • Una vez familiarizado con esta, retire el pañal y siéntelo después del desayuno o antes de los momentos en que usted considere que se le moverá el intestino. Tenga presente que en esta etapa el objetivo no es que evacúe sino familiarizarlo con la rutina.
  • Estén muy atentos a cualquier aviso o señal previos a ensuciar el pañal y ayúdenle al niño a que lo asocie con “ir al baño”.
  • Después de algunas veces de usar el baño con éxito, hagan una salida especial a comprar la ropa interior y dejen de usar el pañal diurno.
  • Después de realizar esta rutina lleve al niño al baño cada 20 minutos o cada media hora y felicítelo cada vez que haga pipí o popó. Cuando no alcance a llegar al baño o no avise, simplemente dele la seguridad de que pronto lo va a lograr hacer.

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 ¿Cuándo va a aprender?

  • La mayoría de los niños logra controlar esfínteres luego de seis meses de haber iniciado el proceso. En la noche puede tomar más tiempo.
  • Si el niño rechaza totalmente el hecho de dejar el pañal, probablemente no esté listo. Inténtenlo unos meses después.
  • Nunca lo obliguen a ir al baño.

¿Cómo pueden ayudar los papás o cuidadores?

  • Mantengan la calma y estén tranquilos.
  • Cuando se siguen rutinas y horarios en casa, es fácil predecir cuándo es hora de ir al baño.
  • Si manejan una actitud positiva, le darán confianza y seguridad al niño haciendo del proceso algo tranquilo.
  • Al salir de casa, siempre lleven una muda de ropa, estén abiertos y tranquilos frente a cualquier accidente.
  • No regresen al pañal por temor a que el niño no logre aguantar o no pueda avisar a tiempo. Esto le dará al niño un mensaje confuso del proceso que se emprendió.
  • Recuerden siempre felicitarlo cuando logre ir al baño.

Desde Jardines Origami los apoyaremos y trabajaremos conjuntamente con la familia para lograr un proceso tranquilo y exitoso para el niño.

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